La cuestión filosófica

Como se habrán dado cuenta, este curso comienza con un equívoco. En el título mismo que inaugura estas reuniones aparece una palabra que en castellano se equivoca. La palabra cuestión puede ser tanto el sujeto como el objeto de la enunciación. Esto es, indica tanto el asunto o tema del cuál se pregunta como la pregunta misma. Por eso uno podría pensar que nada es más fácil que llegar a la filosofía. Quién se pregunta por ella, ya está en ella. Y es fantástico ¿no?. Que sea tan sencillo, hasta barato digamos. Pero el punto no es este. Si el curso terminara aquí, cualquiera se sentiría estafado. Y lo estaría siendo. Porque le habrían dicho lo que ya sabía desde el título mismo del curso. Esto es, la cuestión filosófica es la cuestión filosófica. A su casa, eso era todo. Pero no.
El punto es que no lo hay. Para atravesar la afirmación "la cuestión filosófica es la cuestión filosófica", hay que pasar por el es. Y ahí, en la pregunta por el ser, como va a decir Heidegger, comienza la filosofía. Porque nada agrega a nuestro saber decir que lo que es, es.

¿Qué es la filosofía?
Una primer respuesta a esta pregunta, para salir del paso, podría ser todos los libros que figuren en el catálogo de filosofía de una biblioteca.
¿Dónde pasa la filosofía?


La
- Incorporación de un vocabulario: la filosofía pasa en el lenguaje.

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